Contemplo luna gatuna tras alambre de patio, luna con media afilada sonrisa que hipnotiza ratones y cura los granos de los adolescentes que suspiran en los balcones. Es una malvada luna que hace sentir escalofríos de sables retorcidos a los niños que juegan a escupir en los pozos de las casas humildes. Conozco de sobra a esa luna gatuna que se deja querer por las cumbres suaves de Sierra Morena, esa misma luna que salta locuela sobre los tejados de los pueblos serranos. Le pido a esta luna traviesa que moje con su blanca lengua los pechos de ensueño de las dulces muchachas y los párpados tibios de los tímidos adolescentes. Que todo confluya en el claro del bosque donde bailan las brujas.